🍑
A mí personalmente me costó muchísimo dejar la culpa alrededor del sexo.
Porque crecimos escuchando que si disfrutas mucho eres “puta”, pero si no exploras nada eres “santa”. Como si las mujeres tuviéramos que vivir atrapadas entre etiquetas absurdas todo el tiempo.
Y qué agotador.
Hubo un tiempo donde sentía miedo al juicio. Miedo a que una decisión definiera todo mi valor como mujer. Como si acostarte con alguien rápido automáticamente hablara de tu dignidad, de tu inteligencia o de cuánto mereces ser querida.
¿Y si simplemente disfrutaste?
¿Y si solo hubo deseo, química, ganas de sentirte viva y ya? A veces siento que nos enseñaron más a preocuparnos por cómo nos perciben que por cómo nos sentimos realmente.
Más pendientes de “qué irá a pensar él” que de si nosotras la pasamos bien, nos sentimos cómodas o realmente queríamos estar ahí.
Y no, no estoy diciendo que hagas las cosas sin pensar. Hablo de dejar de vivir la sexualidad desde la culpa constante.
Porque el sexo no tendría que sentirse como un examen moral.
Y honestamente, me parece triste que todavía haya mujeres sintiendo vergüenza por disfrutar, por desear o por hablar de placer.
Hermana, ojalá vivas tu sexualidad desde un lugar sano, libre y consciente. Que conozcas tu cuerpo. Que no sientas culpa por sentir deseo. Que dejes de castigarte por no encajar en la idea de “mujer correcta”.
Porque disfrutar no te hace menos valiosa.
No te quita dignidad.
Y no deberías tener que hacerte pequeña para que otros se sientan cómodos con tu libertad.
Lu
