Incluso sin conocerte
Son las 3 de la madrugada y no puedo dormir. Me he puesto a pensar mucho en ti, en lo que te diría si algún día llegaras a este mundo… y en todo el amor que siento incluso sin conocerte.
No sé si llegarás a mi vida, ni en qué momento, pero hay algo que siento muy dentro de mí: ya existes en mi corazón.
Si algún día lees esto, quiero que recuerdes siempre que no tienes que ser perfecto para ser amado. Yo voy a estar contigo en tus días buenos, en los difíciles, en tus dudas y en tus caídas. Siempre.
Quiero que vivas una vida libre, sin tabúes que te hagan sentir menos o te apaguen. Que aprendas a cuestionar, pero también a respetar. Que seas tú, sin miedo.
No juzgues el dolor ajeno. Cada persona lleva historias que no siempre se ven. Aprende a mirar con empatía, con amor, con humanidad. El mundo necesita más personas que entiendan, no que señalen.
Recuerda que cada persona es única, y que ser diferente nunca te va a hacer menos. Al contrario, ahí está tu valor. No intentes encajar perdiéndote a ti mismo.
Sé fiel a lo que sientes, a lo que crees, a lo que eres. Habrá momentos en los que dudarás, y está bien… pero nunca dejes de escucharte.
Viaja, conoce, explora. Descubre el mundo y también descúbrete a ti en el camino. Lee mucho, sumérgete en historias, aprende de otras vidas, de otras miradas. Ahí también se aprende a vivir.
Equivócate sin miedo. De verdad. Porque en cada error hay una lección que te va a hacer crecer. No te castigues por caer, celébrate por levantarte.
Y sobre todo… vive. Siente. Ama. Disfruta cada etapa, incluso las que duelen, porque todo forma parte de lo que eres.
Y nunca olvides esto: pase lo que pase, siempre vas a tener un lugar en mí. Un lugar seguro, sincero y lleno de amor.
Con todo el amor que ya siento por ti,
Mamá
Lu
